El Estadio Banorte fue testigo de un emotivo reencuentro. Guillermo Ochoa, quien hace poco más de un mes anunció su retiro del futbol profesional tras una impresionante carrera de 22 años y seis Mundiales, regresó a una cancha que guarda un significado especial en su trayectoria.
Durante el protocolo previo al partido entre América y Puebla, correspondiente a la Jornada 6 del Apertura 2026 de la Liga MX, el legendario guardameta mexicano fue parte de un acto de reconocimiento. La Federación Mexicana de Futbol (FMF) y el propio Estadio Banorte entregaron placas conmemorativas a las Fuerzas Armadas y a la Policía de la Ciudad de México, agradeciendo su labor en la seguridad durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Junto a figuras como el actual seleccionador nacional, Rafael Márquez, Guillermo Ochoa se hizo presente en el terreno de juego. Sin embargo, fue él quien acaparó gran parte de los reflectores y se llevó la ovación más sonora de los aficionados presentes. Los asistentes corearon su nombre y le brindaron un cálido aplauso, reconociendo su legado en el balompié nacional.
La presencia de Ochoa en el Estadio Banorte cobra relevancia al recordar que este inmueble fue escenario de uno de los últimos capítulos de su carrera con la Selección Mexicana. Tras la eliminación de México en los Octavos de Final del Mundial 2026 ante Inglaterra, el portero tuvo una emotiva despedida en dicho recinto.
Ahora, poco más de un mes después de decir adiós a las canchas de manera oficial, Memo Ochoa volvió al Banorte, no como jugador activo, sino como una de las grandes figuras que ha dejado huella en el futbol mexicano, siendo recibido como en casa por la afición.

