Gustavo Oliva, figura emblemática del pádel en Cataluña y España, falleció este lunes a los 58 años tras una valiente batalla contra un cáncer colorrectal con metástasis.
Oliva, quien fuera jugador y entrenador, dedicó sus últimas semanas de vida a compartir un conmovedor mensaje de despedida y concienciación. Desde la unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Pere Virgili en Barcelona, el deportista relató su experiencia con la enfermedad, haciendo hincapié en la importancia de realizarse revisiones médicas a tiempo.
«Si mi mensaje sirve para salvar una sola vida, ya me doy por satisfecho», declaró Oliva en una entrevista a La Vanguardia, diario con el que compartió su sentir hace apenas unos días. El ex número 10 catalán lamentó no haber prestado atención a la prueba de cribado de cáncer de colon a los 50 años, un retraso que, según sus propias palabras, fue «culpa mía» y que pudo haber cambiado el curso de su enfermedad.
«Al cumplir los cincuenta años recibí el tubo y podía recoger una muestra de heces e ir a la farmacia, pero me dije: ‘Ya lo haré’. Y no lo hice. Y tampoco lo hice a los 52», recordó Oliva, detallando que fue una visita de urgencia a Barcelona lo que finalmente desencadenó el diagnóstico. «Ya era tarde para la colonoscopia, la sonda no pasaba, tenía dos tumores enormes y riesgo de obstrucción intestinal y metástasis en el bazo, el hígado, ganglios infectados… Ya no había nada que hacer».
A pesar del difícil camino recorrido, Oliva manifestó haber encontrado paz. «El ver a mis dos hijas felices, el ver que las cosas les van bien, me ha ayudado a sentirme en paz», confesó, aunque admitió que su única tristeza era no llegar a ser abuelo. «Cada día estoy más débil, llevo días despidiéndome de todos, así nos hemos ido haciendo a la idea».
Su legado deportivo y humano fue reconocido por figuras del tenis como Álex Corretja, quien lo describió como «un gran ser humano, un gran amigo y un gran profesional». «Te echaremos mucho de menos», escribió Corretja en un sentido homenaje.
El velatorio de Gustavo Oliva se abrió este martes a las 12:00 h en la Funeraria de Terrassa, y la ceremonia de despedida se celebró este miércoles a las 11:00 h en la Catedral del Sant Esperit de Terrassa, su ciudad natal.
Oliva compartió su experiencia en redes sociales, logrando que su mensaje se viralizara y generara un amplio eco. En una publicación escrita en diez minutos, buscaba animar a sus conocidos a realizarse chequeos médicos, agradeciendo el trato recibido por el personal sanitario en los hospitales de Terrassa, Vall d’Hebron y Parc Sanitari Pere Virgili.



