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Edwards y Ball: La Nueva Era de los Timberwolves Inicia con Química y «Giddiness»

MINNEAPOLIS.- La temporada 2026-2027 de la NBA arranca con un aire de esperanza y optimismo para los Minnesota Timberwolves, quienes han dado un giro radical a su plantilla con la adquisición de LaMelo Ball para hacer dupla con su estrella Anthony Edwards.

Tras dos apariciones en las Finales de Conferencia en los últimos tres años, la directiva de los Wolves, encabezada por Tim Connelly, decidió apostar por un equipo más joven y dinámico. El intercambio por Ball, proveniente de los Charlotte Hornets, implicó la salida de jugadores clave como Naz Reid y Julius Randle. Esta decisión busca paliar las derrotas sufridas ante equipos contendientes como los San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder, quienes han aprovechado su tamaño para eliminar a Minnesota en playoffs.

La química entre Edwards y Ball parece haber florecido desde el primer día de campamento de entrenamiento. En las prácticas, se les ha visto interactuar con gran camaradería. «A lot of joy. The vibes are great. I think we needed that», comentó el veterano centro Rudy Gobert sobre el ambiente del equipo. El entrenador Chris Finch ha sido testigo de esta conexión, describiendo el cambio como un paso de «moodiness for giddiness» (de mal humor a euforia).

Edwards, quien se considera un «natural escolta», ve con buenos ojos la llegada de Ball para aliviar su carga como manejador del balón. «I feel like I’m a natural two guard at heart», declaró Edwards, añadiendo que la presencia de Ball le permite enfocarse más en otras facetas del juego. Por su parte, Ball aporta una energía contagiosa y una visión de juego que promete facilitar las cosas para los interiores del equipo, como el centro Joan Beringer.

La sinergia entre ambos se hizo evidente en un partido de pretemporada contra los Indiana Pacers, donde una jugada elaborada por Ball culminó en una canasta de tres puntos de Edwards, mostrando exactamente lo que la franquicia esperaba. El equipo confía en que Ball, quien tiene un historial de promediar 67.9% de porcentaje de tiro efectivo en asistencias a sus compañeros, pueda elevar el rendimiento de jugadores como Jaden McDaniels y permitirle a Edwards, quien tuvo un alto volumen de jugadas de aislamiento la temporada pasada, concentrarse también en mejorar su defensa.

La influencia de Ball va más allá de la cancha. La iniciativa de viajar a París en equipo durante el verano, liderada por Edwards y Ball, fortaleció la cohesión grupal. «Ant and Melo did a great job hyping the guys up in the group text», recordó Gobert sobre la organización del viaje, que incluyó entrenamientos y un paseo por el Sena.

Sin embargo, el camino no estará exento de desafíos. La menor estatura del equipo y la juventud de Beringer como respaldo de Gobert en la pintura serán puntos a vigilar. Además, la consistencia de Jonathan Kuminga, quien se unió al equipo recientemente, será clave para llenar los espacios.

Los Timberwolves debutan esta noche en Miami contra los Heat. Será la primera prueba de fuego para esta nueva versión del equipo, donde la conexión Edwards-Ball y el renovado espíritu de «giddiness» buscarán consolidar a Minnesota como un contendiente serio en la Conferencia Oeste.

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