
Rafa Marín, aspirante a la Coordinación Municipal por Benito Juárez, hizo un llamado a la defensa de los intereses nacionales, el fortalecimiento de la unidad y la prioridad del bienestar de las familias durante su participación en una asamblea informativa de Morena. El evento se llevó a cabo este sábado en el domo de la Región 95 de Cancún, bajo la consigna “La patria no se vende, se ama y se defiende”.
Ante los asistentes, Marín subrayó la necesidad de que México preserve su independencia y proteja sus recursos, asegurando que la riqueza nacional contribuya al bienestar colectivo. «Defender la soberanía es defender el derecho de México a decidir su propio destino», afirmó, resaltando que las decisiones sobre el país deben corresponder a las y los mexicanos, en un marco de respeto y cooperación internacional.
El político destacó que la transformación social requiere conciencia ciudadana, información y participación comunitaria. «Una persona que conoce sus derechos puede defenderlos mejor. Una comunidad que dialoga puede comprender sus problemas y participar en sus soluciones», señaló. Asimismo, reivindicó los principios de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo, e instó a mantener la congruencia entre el discurso y las acciones.
En el contexto de las definiciones políticas locales para la coordinación municipal, Rafa Marín pidió esperar con serenidad y respeto a los tiempos del movimiento. Mientras tanto, convocó a mantener el trabajo cercano a la gente, escuchar sus inquietudes y compartir el proyecto de la Cuarta Transformación.
La asamblea contó con la presencia de diversas figuras políticas, incluyendo la senadora Anahí González; los diputados locales Andrea González y Ricardo Velazco; Atenea Gómez Ricalde, presidenta municipal de Isla Mujeres; Alberto Batún, diputado local; así como Luis Pech Pech, consejero estatal de Morena; Paula Pech, regidora en Benito Juárez; Julián Ricalde, ex presidente municipal de Benito Juárez; y Gabriela Pallares.
Al concluir su intervención, Rafa Marín defendió el humanismo mexicano y una política enfocada en resolver las necesidades cotidianas de las familias, desde el acceso a servicios básicos como agua y atención médica, hasta la provisión de escuelas dignas y seguridad. «Atender las necesidades de nuestra gente no es un favor: es una responsabilidad», enfatizó, cerrando con el principio del movimiento: «Por el bien de todos, primero los pobres».

