Políticos de diversas corrientes despiden a Cuauhtémoc Cárdenas; lo reconocen como precursor democrático

Políticos de distintas generaciones y filiaciones ideológicas se dieron cita en el Panteón Francés de la Ciudad de México para despedir a Cuauhtémoc Cárdenas, a quien reconocieron de manera unánime como un precursor de la democracia en México y del movimiento de izquierda que hoy gobierna el país.
Durante todo el día, funcionarios, exfuncionarios y antiguos colaboradores se acercaron para acompañar a la familia del ingeniero, quien falleció a los 92 años. Los servicios funerarios se llevaron a cabo de manera privada, permitiendo el acceso únicamente a familiares y amigos cercanos.
Entre los asistentes, figuras de la izquierda compartieron cómo Cárdenas influyó decisivamente en sus trayectorias políticas. El subsecretario de Gobernación, César Yáñez, relató que inició su carrera política con Cárdenas y lo calificó como la «semilla de su movimiento», afirmando: «No podríamos estar donde estamos. No podría haber 4T sin él». Por su parte, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, expresó que Cárdenas fue una guía para ella desde los 16 años y «precursor del movimiento democrático del País».
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, señaló que la capital es «una ciudad de derechos y libertades gracias a Cuauhtémoc» y anunció un homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes el viernes 30 de octubre, motivo por el cual se suspendió la cremación del cuerpo, programada inicialmente para el jueves.
La despedida trascendió las filas de la izquierda con la presencia de figuras del PRI, como Francisco Labastida, y del Partido Acción Nacional, como César Nava y José Gómez Morfín. Nava resaltó la capacidad de Cárdenas para «no convertir a sus adversarios políticos en enemigos». Labastida recordó conversaciones recientes con Cárdenas y otros políticos de distintas fuerzas.
Asistentes como Javier González Garza, fundador del PRD, destacaron que Cárdenas «abrió brecha ante la hegemonía del PRI con una lucha pacífica». Integrantes de otras formaciones políticas, como Guadalupe Acosta Naranjo de Somos y Alejandra Barrales de Movimiento Ciudadano, también acudieron a despedir al ingeniero.
La huella de Cárdenas, coincidieron los presentes, va más allá de la fundación de un partido o una candidatura presidencial; se trata de una forma de hacer política que contribuyó a la apertura de la competencia democrática en México.
Incluso algunos ciudadanos sin vínculos directos con la familia se acercaron para expresar su pesar, como Lidia Moya García, quien compartió fotografías de su suegro y esposo junto al ingeniero. Alfredo Tapia Bastién, quien conoce a la familia Cárdenas desde su infancia, rememoró anécdotas personales que ejemplifican la cercanía del ingeniero.
Uno de los temas recurrentes fue la relación de Cárdenas con Andrés Manuel López Obrador. Marco Rascón, en una frase, resumió la influencia al indicar: «Sin Cuauhtémoc Cárdenas, López Obrador estaría en Macuspana». Relató que Cárdenas le anunció su ingreso al hospital, «pero que no era nada grave», una percepción que contrastó con la realidad, «aquí estamos… Sí era grave».

