
El Instituto Nacional Electoral (INE) tiene una nueva dirección provisional. El pasado 27 de octubre, el Consejo General eligió a la consejera Blanca Yassahara Cruz García para asumir la presidencia provisional del organismo. Cruz García toma el relevo de Guadalupe Taddei Zavala, cuya renuncia se dio en medio de revelaciones sobre presuntas anomalías en contratos, conflictos de interés y posible corrupción en la asignación de los mismos.
La consejera Cruz García, quien se unió al INE en abril de 2026 tras ser electa por la Cámara de Diputados para el periodo 2026-2035, se comprometió al asumir su nuevo encargo a defender los principios rectores de la función electoral: legalidad, objetividad, independencia, imparcialidad, certeza, máxima publicidad y paridad, con una clara perspectiva de género.
“Expreso a ustedes mi profunda adhesión a estos principios de la función electoral y a los valores democráticos. Lo digo porque, contrariamente a algunas visiones, concibo la democracia como más, mucho más que un ritual cívico de plazos predeterminados, como una mera formalidad”, declaró Cruz García al asumir sus nuevas responsabilidades.
Por su parte, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a realizar una revisión exhaustiva de los contratos otorgados por el INE durante las gestiones de Guadalupe Taddei Zavala y de su antecesor, Lorenzo Córdova Vianello. La solicitud presidencial abarca la transparencia de todos los contratos y la información sobre la antigüedad de las relaciones comerciales con los proveedores señalados.
Sheinbaum Pardo también solicitó al Órgano Interno de Control del INE la entrega de toda la información relacionada con las investigaciones en curso sobre posibles irregularidades en el manejo de recursos públicos. Señaló que la fiscalización debe extenderse a años anteriores para determinar el origen y la duración de estas relaciones comerciales.
La Presidenta recordó que la Unidad de Inteligencia Financiera, bajo la dirección de Pablo Gómez Álvarez, había previamente congelado cuentas de algunas empresas proveedoras del INE, aunque dichas empresas posteriormente obtuvieron amparos para continuar operando.
Adicionalmente, la mandataria rechazó la idea de que Morena controle el INE, enfatizando que la mayoría del personal pertenece al servicio profesional de carrera y proviene de administraciones previas, incluyendo la de Lorenzo Córdova Vianello. Cuestionó también el costo del organismo, refiriendo su propia propuesta de reforma para reducir el financiamiento al INE y a los partidos políticos, la cual, dijo, no alcanzó los votos necesarios para su aprobación.
Respecto a la sucesión de Taddei Zavala, Sheinbaum Pardo manifestó la importancia de que la nueva dirigencia provisional garantice la imparcialidad de las áreas del INE y promueva una mayor transparencia en la administración de sus recursos. “Es un buen momento para que quien llegue pues haga un ejercicio de transparencia y garantice que ningún área del Instituto Nacional Electoral va a estar a favor de nadie”, concluyó.
