
Brasil culminó este domingo la jornada electoral para definir su próxima Presidencia, con un cierre de votaciones marcado por una contienda que las encuestas previas proyectaban como extremadamente cerrada. La competencia se libró entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, con una ligera ventaja augurada para el candidato opositor.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) implementó una extensión del horario de votación hasta las 19:00 horas en Brasilia, lo que corresponde a las 16:00 horas en el centro de México. Esta medida, según informó el organismo, aplicó únicamente a aquellas secciones electorales que aún permanecían abiertas al momento de la decisión.
La ampliación del horario de votación fue una respuesta a denuncias sobre dificultades de transporte que habrían impactado el acceso de los electores a los centros de votación. La disposición fue dictada por el ministro del Supremo Tribunal Federal, Cristiano Zanin, buscando garantizar el derecho al voto.
El TSE aclaró que la extensión permitió continuar la recepción de sufragios en los centros afectados, pero no significó la reapertura de urnas en casillas que ya hubieran concluido sus operaciones. Los votos emitidos antes de la decisión y registrados en las secciones ya cerradas, según el comunicado, serían contabilizados de manera normal.


