El peso mexicano ha reanudado su tendencia a la baja frente al dólar estadounidense este martes 13 de octubre de 2026, cotizando alrededor de las 18.33 unidades por billete verde. Esta depreciación, que algunos atribuyen a un ajuste técnico tras un repunte el día anterior, se da en un contexto de renovada cautela en los mercados financieros globales.
La reciente decisión de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos de elevar su tasa de interés en un cuarto de punto porcentual, situándola en 4.00 por ciento, ha reducido la ventaja de rendimiento que ofrecía la inversión en pesos mexicanos, según explica Valeria Moy, directora General del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Si bien el Banco de México (Banxico) mantiene su tasa en 6.50 por ciento, la brecha se estrecha, afectando las operaciones de «carry trade» y generando potencial desinversión.
Además de las políticas monetarias, factores externos como la incertidumbre geopolítica y la volatilidad en los mercados financieros, exacerbada por el conflicto en Medio Oriente, también ejercen presión sobre la moneda local. «La posibilidad de nuevas alzas de la Fed y de posibles recortes de Banxico modifica las decisiones de inversión desde antes que esto ocurra», señala Moy, citada por DW.
Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil del Banco Monex, considera que parte del movimiento reciente del peso puede interpretarse como una «corrección y una normalización de las posiciones financieras» tras un periodo de fortaleza. Sin embargo, advierte que «cotizar por encima de los 18 pesos por dólar no significa, por sí solo, que exista una crisis cambiaria o que haya terminado definitivamente el llamado ‘súper peso'». Lo crucial será observar si la depreciación se estabiliza y si vienen acompañadas de mayores primas de riesgo o salidas de capital.
Desde la perspectiva de México Evalúa, Ana Lilia Moreno destaca la importancia de la capacidad del país para resistir episodios de volatilidad, preservando la estabilidad macroeconómica para atraer inversión y fortalecer la confianza. «Tenemos que ver el contexto completo, el ecosistema, incluyendo las dinámicas microeconómicas que anclan las expectativas de inflación o que mantienen una trayectoria estable del déficit o la deuda», agrega la experta.
En cuanto a la posible reacción de Banxico, se sugiere actuar con prudencia, evitar recortes de tasas si la depreciación amenaza con elevar la inflación y comunicar claramente sus decisiones. La meta, señalan los analistas, no debe ser defender un nivel cambiario específico, sino sostener una moneda respaldada por confianza, inversión y estabilidad económica.
Se espera que el peso pueda recuperar terreno si la incertidumbre internacional disminuye o si la percepción sobre México mejora. No obstante, si las tasas estadounidenses permanecen elevadas y aumentan los riesgos, podrían observarse nuevas presiones.
En el mercado, el tipo de cambio interbancario se ubica en 18.33 pesos por dólar, con una ganancia del 0.41 por ciento para la divisa estadounidense según datos de Bloomberg. En sucursales bancarias, el precio de compra y venta varía, con BBVA y Banorte como opciones favorables para la compra, y Banamex y Scotiabank para la venta de dólares, según información de El Informador.