
El huracán Lala, que alcanzó la categoría 1, pasó cerca de la Isla Grande de Hawái este sábado 15 de agosto, con vientos máximos sostenidos de alrededor de 120 kilómetros por hora y fuertes lluvias que provocaron inundaciones, deslizamientos y cortes de electricidad.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos informó que Lala se desplazó al sur de la Isla Grande sin tocar tierra directamente. Las zonas montañosas recibieron algunas de las precipitaciones más intensas, mientras las autoridades mantuvieron avisos por condiciones de huracán y tormenta tropical en distintas partes del archipiélago.
El gobernador de Hawái, Josh Green, declaró el estado de emergencia ante los efectos del sistema. En la Isla Grande se reportaron daños en techos de viviendas y edificios, además de decenas de miles de clientes sin suministro eléctrico.
El temporal también dejó una víctima mortal en un accidente automovilístico relacionado con las condiciones provocadas por la tormenta. Las autoridades locales pidieron a los habitantes extremar precauciones ante el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra, particularmente en las zonas de mayor pendiente.
El alcalde del condado de Hawái, Kimo Alameda, recomendó a los residentes buscar refugio y tomar medidas preventivas, como limpiar desagües, retirar ramas que pudieran representar un peligro y colocar objetos de valor en lugares elevados.
Las condiciones meteorológicas también afectaron el transporte aéreo. Más de 190 vuelos con destino al archipiélago o procedentes de él fueron aplazados debido al paso del sistema.
Las autoridades también advirtieron sobre lluvias que podrían acumular hasta unos 635 milímetros en algunas zonas, elevando el riesgo de inundaciones repentinas y deslaves. La situación meteorológica se mantuvo bajo vigilancia durante el fin de semana.
Aunque Lala pasó cerca de la Isla Grande como huracán categoría 1, no realizó un impacto directo sobre la isla. El fenómeno se convirtió en un acontecimiento poco habitual para Hawái debido a la cercanía de un huracán con la isla, mientras las autoridades continuaban evaluando los daños y atendiendo las afectaciones provocadas por las lluvias y los fuertes vientos.


