Las fuerzas del gobierno yemení, reconocido internacionalmente y apoyado por la fuerza aérea de Arabia Saudita, iniciaron una «vasta operación» para recuperar el estratégico estrecho de Bab al Mandeb, en el mar Rojo, de manos de los rebeldes hutíes. Según una fuente militar, los «combates son violentos y los avances limitados».
Los rebeldes hutíes, que controlan amplias zonas de Yemen, afirmaron a mediados de septiembre haberse apoderado de este crucial paso marítimo que conecta Europa y Asia.
Por su parte, el Ejército yemení reportó haber «neutralizado» a más de mil 400 hutíes en 2 mil 750 ataques durante las últimas 24 horas, como parte de una ofensiva para recuperar territorio bajo control insurgente. El vocero militar, Majed al Nuzaili, detalló que los ataques tuvieron como blanco fortificaciones, depósitos de armas y logística, así como refuerzos militares hutíes.
Al Nuzaili afirmó que las operaciones resultaron en la neutralización de más de mil 400 rebeldes y la destrucción de más de 250 vehículos y equipos militares. Las fuerzas progubernamentales, según el reporte, lograron penetrar defensas, recapturar posiciones de mando y consolidar avances en el terreno.
En respuesta, el vocero militar hutí, Yehya Sarea, denunció que la aviación militar saudí llevó a cabo 77 ataques aéreos y con misiles en las últimas 24 horas en varias provincias yemeníes, incluyendo Saná, Marib, Sadá, Al Jauf, Hajjah, Taiz y Amran, acusando «aviones F-15 y Typhoon contra objetivos civiles». El ministerio de Salud controlado por los rebeldes cifró en 91 muertos y 168 heridos las víctimas civiles de bombardeos de la coalición saudita desde el 3 de octubre.
La violencia se recrudeció tras la ofensiva hutí a finales de agosto que conquistó la costa occidental de Yemen, incluyendo el puerto de Moca y el estrecho de Bab al Mandeb. Las fuerzas gubernamentales respondieron el 5 de octubre con la ofensiva «Amanecer de Yemen», logrando reconquistar Bab al Mandeb y Moca.
Paralelamente, Arabia Saudita sufrió una de las ofensivas más letales en su territorio desde el inicio de la campaña militar. Tres ciudadanos sauditas, incluido un piloto, murieron, y varias personas de «diferentes nacionalidades» resultaron heridas en ataques dirigidos contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en Riad, y un avión de Saudia Airlines. Las autoridades saudíes informaron de la suspensión temporal de operaciones en el aeropuerto tras un ataque con misiles este mismo sábado.