La pandemia de COVID-19, que obligó a la cancelación de eventos masivos, actuó como un catalizador para el género de música regional mexicana en el ámbito digital. Diego Sosa, organizador y representante musical de 3M Booking, señaló que aunque el sector de conciertos fue uno de los más afectados, surgieron nuevas oportunidades y carreras.
Artistas como Grupo Firme, Peso Pluma y Natanael Cano habrían visto un despegue significativo gracias a su adaptación al entorno virtual. «Justamente todo lo que se vino a dar con las redes sociales, que en su momento el único que había triunfado así había sido Gerardo Ortiz», comentó Sosa, refiriéndose a la fuerza que cobró el género en internet.
Además de innovar con conciertos virtuales, algunos músicos aprovecharon para lanzar material que tenían almacenado. Alejandro Fernández, por ejemplo, experimentó con presentaciones en línea, las cuales se monetizaron a través de suscripciones en lugar de cobro de cover.
Esta nueva dinámica ha tenido un impacto directo en los costos de los espectáculos. Los precios de los boletos para conciertos y eventos han experimentado un alza considerable. Si antes el costo máximo en un palenque rondaba los 2 mil pesos, ahora estos mismos espacios pueden alcanzar cifras de 10 mil pesos o más.
La investigación sugiere que este modelo de negocio, basado en suscripciones de bajo costo dirigidas a un público afín, podría representar un nicho rentable, aunque se requiere mayor análisis para cuantificar su efectividad a gran escala.