Un banco offshore con apenas tres empleados y un capital inicial de cuatro millones de dólares, AlterBank, se encuentra en el centro de un litigio en una corte federal de Estados Unidos por otorgar un préstamo de 290 millones de dólares a TV Azteca, la televisora propiedad de Ricardo Salinas Pliego. La operación, que ocurrió cinco semanas antes de que la empresa iniciara su proceso de concurso mercantil en México, está siendo investigada por presuntas irregularidades y por otorgar una posición privilegiada a AlterBank frente a otros acreedores de la televisora.
The Bank of New York Mellon, fiduciario de tenedores de bonos a quienes TV Azteca adeuda más de 630 millones de dólares desde 2021, presentó una demanda en junio de 2026 ante la Corte Federal del Distrito Sur de Florida. En ella, acusa a TV Azteca y a AlterBank de haber participado en un esquema para simular el crédito y así colocar al banco caribeño por delante de otros acreedores.
Acreedores que mantienen un litigio en Nueva York por más de 600 millones de dólares han señalado que Grupo Salinas habría «llevado a cabo un plan concertado para sacar sus activos más valiosos del alcance de los acreedores». Según sus señalamientos, se creó una nueva subsidiaria, TVA III, que fue puesta como garantía para cubrir bonos de deuda lanzados en 2017 y que dejaron de pagarse en 2020.
La investigación periodística, que involucra a medios como El Faro y Armando.info, revela que AlterBank, con sede en Santa Lucía, cuenta con una estructura mínima: una oficina semi-vacía, un recepcionista, un empleado de marketing y un gerente. Los directores del banco operarían desde Florida y la institución no tiene clientes en la isla, ya que tiene prohibido realizar negocios con residentes locales.
Ante esta situación, Bank of New York Mellon argumenta que AlterBank no habría contado con los recursos propios para financiar una operación de tal magnitud, y solicita a la corte acceso a la documentación sobre el crédito. La investigación también rastrea a los propietarios de AlterBank hasta empresarios venezolanos, uno de ellos identificado como Tomás Hernández, quien es asesor del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y miembro de su círculo cercano. Augusto César Castillo Chávez, otro empresario venezolano, también aparece como propietario.
Documentos de Santa Lucía revisados por los periodistas indican que Hernández figura como director de AlterBank y dispone de un usuario y correo corporativo de la institución. Se menciona que Hernández y su esposa estuvieron involucrados en tareas logísticas relacionadas con programas gubernamentales en El Salvador y asistieron a la boda del hermano del presidente Bukele.
Por su parte, TV Azteca ha negado cualquier irregularidad. Luciano Pascoe, director general de Noticias y Comunicación de la empresa, declaró a El Faro que el financiamiento fue «legal y legítimo» y que los recursos se destinaron a cumplir obligaciones fiscales ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Sin embargo, no respondió sobre cómo TV Azteca contactó al banco de Santa Lucía ni sobre el capital de la institución.
El contexto financiero de TV Azteca incluye una disputa desde 2021 por obligaciones fiscales y financieras. En febrero de 2026, la televisora solicitó un concurso mercantil voluntario ante un juez mexicano, argumentando dificultades económicas.
