
Quintana Roo se posiciona como uno de los destinos turísticos más seguros de México, pero enfrenta retos significativos debido a la corrupción de inspectores vinculados con establecimientos de ocio nocturno y al problema del narcomenudeo. Así lo señaló Eduardo Guerrero, experto en seguridad, durante el foro “Seguridad y justicia en el Caribe mexicano”, organizado por Generando Ideas A.C. en Cancún.
Guerrero destacó las ventajas de Quintana Roo frente a otros destinos mexicanos, como Acapulco o Los Cabos, gracias a los recursos generados por el turismo, los cuales permiten fortalecer a las fuerzas policiales. Sin embargo, el especialista alertó sobre la existencia de «mucho inspector corrupto que está coludido con quienes son dueños de giros negros», identificando esta práctica como un «foco rojo» que demanda atención prioritaria de las autoridades.
El experto también cuestionó la transparencia en el manejo de los recursos públicos destinados a seguridad en el país, señalando esquemas de corrupción en la asignación de contratos. Propuso la implementación de «mecanismos ciudadanos de vigilancia» para supervisar el uso de presupuestos en equipamiento policial, tecnología e infraestructura de seguridad.
Señaló que municipios turísticos clave como Benito Juárez, Playa del Carmen y Tulum, al contar con mayores posibilidades presupuestales, tienen la oportunidad de consolidar cuerpos policiales más preparados y equipados. La cercanía geográfica de los municipios en la Riviera Maya, dijo, facilita la coordinación y el apoyo mutuo entre corporaciones ante emergencias o enfrentamientos.
Finalmente, además de la corrupción en la supervisión de establecimientos, Guerrero identificó el narcomenudeo, particularmente la comercialización de cocaína y metanfetaminas, como uno de los principales focos de atención en Quintana Roo. Concluyó que, si bien la seguridad general es aceptable y competitiva, existe «un amplio margen de mejora» para la entidad.

