El primer semestre de 2026 ha sido un desafío mayúsculo para las aerolíneas mexicanas, las cuales han visto sus finanzas mermadas por el significativo incremento en el precio de la turbosina. Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus, a pesar de alcanzar ingresos récord gracias al aumento en las tarifas, reportaron pérdidas netas acumuladas por 6 mil 616 millones de pesos, según revela un análisis de la calificadora PCR Verum.
El combustible de aviación ha experimentado un aumento de entre 70% y 80% a nivel mundial durante el segundo trimestre del año, un fenómeno directamente relacionado con las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la volatilidad del precio del petróleo. En México, el impacto se reflejó claramente en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde el litro de turbosina escaló de 13.59 pesos en enero a 25.55 pesos en abril, para luego descender a 19.37 pesos en junio, lo que aun así representó un alza del 42.5% respecto al inicio del año, según cifras de Pemex.
La situación se complica para las aerolíneas debido a que más del 50% de sus costos operativos están denominados en dólares, incluyendo combustible, arrendamiento de aeronaves, mantenimiento, refacciones y seguros. Si bien una apreciación del peso mexicano frente al dólar podría mitigar parcialmente el impacto, una depreciación acrecienta la presión, ya que las empresas enfrentan dificultades para trasladar todo el incremento del combustible a las tarifas de los boletos.
Jonathan Félix, analista del sector aéreo en Verum, explicó que las aerolíneas con mayores ingresos en dólares cuentan con una cobertura natural que les ayuda a sortear mejor los riesgos cambiarios y el alza de la turbosina. Aeroméxico es la que presenta mayor cobertura, seguida por Volaris y Viva Aerobus. En este sentido, Volaris ha enfocado sus esfuerzos en el mercado estadounidense para compensar la menor flota debido a la revisión de motores Pratt & Whitney, apostando por rutas internacionales con tickets más elevados.
Por su parte, Viva Aerobus, al centrarse en el mercado nacional, resintió con mayor fuerza el limitado crecimiento del tráfico local, a pesar de la celebración del Mundial de Futbol. En el primer semestre, Viva Aerobus redujo su capacidad operativa y concentró el 90% de sus pasajeros en México, registrando una disminución anual del 1.7% en el número de pasajeros transportados.
En conjunto, durante el primer semestre del año, las aerolíneas mexicanas movilizaron a 60.6 millones de pasajeros, un volumen apenas superior al registrado en el mismo periodo de 2025. Este escenario subraya los complejos retos que enfrenta la industria aérea ante la incertidumbre económica y geopolítica global.