
Los amantes de los fenómenos celestes tienen una cita imperdible en agosto de 2026. A tan solo dos semanas de haber presenciado un eclipse total de Sol, nuestro satélite natural, la Luna, tomará el relevo con un eclipse parcial que promete ser un espectáculo digno de admirar. Este evento astronómico será visible en México entre la noche del jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de agosto.
Un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre la superficie lunar. Esta alineación se da durante la fase de luna llena, aunque no sucede cada mes debido a la inclinación de la órbita lunar respecto a la terrestre. En esta ocasión, la conjunción de estos cuerpos celestes permitirá a México y a gran parte del hemisferio occidental ser testigos del fenómeno.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), los horarios para disfrutar de este evento en el centro de México son los siguientes: el inicio está programado para el 27 de agosto a las 19:25 horas, el punto máximo se alcanzará a las 22:14 horas del mismo día, y finalizará el 28 de agosto a las 01:02 horas.
A diferencia de los eclipses solares, que requieren precauciones especiales para la vista, el eclipse lunar parcial puede observarse directamente y sin ningún riesgo. De hecho, según expertos, no se necesitan gafas especiales ni equipo fotográfico avanzado para capturar su belleza.
El aspecto que presentará la Luna durante el eclipse será único. La sombra de la Tierra, al proyectarse sobre su superficie, le otorgará un tono rojizo o anaranjado, similar a los colores que vemos en los atardeceres. «Tendrá ese tono rojizo, de la misma forma que los atardeceres son rojizos. De hecho, solemos decir que el color del eclipse de Luna es el color de todos los atardeceres de la Tierra proyectado sobre ella», explica un astrofísico citado en la información.
La magnitud del eclipse se estima en 0.93, lo que significa que aproximadamente el 96% del disco lunar quedará sumergido en la sombra terrestre durante su punto máximo. Este evento, aunque parcial, es una oportunidad única para «completar la colección de los eclipses» de este verano astronómico y disfrutar de la majestuosidad del cosmos.




