
Los legendarios Backstreet Boys, conocidos por sus éxitos musicales a nivel mundial, han decidido dar un giro inesperado a su carrera al incursionar en el competitivo universo de los videojuegos. Nick Carter, Howie Dorough, AJ McLean, Brian Littrell y Kevin Richardson han formado su propio equipo, denominado Backstreet Gamers, con el que se unen a la Global Gaming League (GGL) como propietarios de una franquicia.
Este ambicioso proyecto fusiona la música, el entretenimiento y los deportes electrónicos, con el objetivo de ofrecer una plataforma para que nuevos talentos del gaming puedan acceder a competencias profesionales. La banda busca así fortalecer su conexión con sus seguidores y demostrar que su capacidad de trabajo en equipo trasciende los escenarios musicales.
El equipo presentó recientemente el logotipo y la mascota de Backstreet Gamers, que se enfrentará a otras franquicias respaldadas por celebridades. Entre sus potenciales rivales se encuentran figuras como el cantante T-Pain, Ne-Yo, el conductor Howie Mandel, Flavor Flav y los creadores de contenido Gillie Da King y Wallo26.
La iniciativa de la GGL promueve un modelo donde celebridades del entretenimiento invierten en equipos para competir en diversos títulos de videojuegos. Las actividades planeadas incluyen partidas de alto nivel, apariciones de las figuras involucradas y contenido diseñado para una audiencia global.
Nick Carter expresó entusiasmo por el proyecto, destacando: «Llevamos nuestras carreras actuando juntos. Ahora estamos formando un equipo para competir juntos». Subrayó el gusto de la banda por los videojuegos y su determinación por ganar.
Como parte de la formación de su plantilla, Backstreet Gamers ha abierto una convocatoria para jugadores que deseen representar al equipo. Un aspecto notable de esta convocatoria es el explícito interés de la banda por incorporar mujeres gamers, animándolas a demostrar sus habilidades y determinación.
Esta búsqueda de talento se alinea con el lanzamiento de Drft Szn, una iniciativa de la plataforma GGL Primes, que ofrece un espacio de competencias de videojuegos disponibles las 24 horas. El objetivo es que los participantes obtengan reconocimiento y una oportunidad para unirse a los equipos respaldados por celebridades.
La Global Gaming League fue cofundada por figuras como Clinton Sparks y T-Pain, además de Jeff Hoffman, cofundador de Priceline. Su modelo está diseñado para conectar a jugadores emergentes con competiciones de mayor envergadura, abriendo puertas a escenarios internacionales.
De esta manera, los Backstreet Boys abren un nuevo capítulo en su trayectoria, ampliando su alcance a la comunidad de aficionados a los videojuegos y aspirando a consolidarse en el ámbito global de los deportes electrónicos.

