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La ‘hada madrina’ que dona miles de dólares semanales para aliviar la detención de niños migrantes en Texas

Luis Sánchez, un nicaragüense que pasó más de tres semanas detenido junto a sus cuatro hijos en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, Texas, relató a BBC Mundo la desesperación vivida. «Mis hijas menores empezaban a mostrar signos de desesperación. Me llegaron a decir que se querían matar», confesó Sánchez.

Fue entonces cuando escuchó sobre Casey Revkin, una californiana que dirige la organización Each Step Home. Tras confirmar la información con una abogada, Sánchez envió un correo electrónico solicitando ayuda para comprar agua, cepillos y pasta de dientes, así como algunos refrigerios para sus hijos. Días después, recibió 200 dólares en su cuenta, un alivio que le permitió a sus hijos «sentirse mejor».

Revkin ha ampliado su ayuda, llegando a destinar cerca de 10 mil dólares semanales. Su motivación principal son los menores y sus necesidades básicas, un enfoque que surgió en 2018, durante el primer gobierno de Donald Trump, cuando se enteró de la separación de familias en la frontera. En ese entonces, colaboraba con trámites y buscaba voluntarios.

Con el reciente regreso de Trump a la presidencia y su promesa de una «mayor deportación de la historia», Revkin buscó nuevas maneras de asistir. El caso de Liam Conejo Ramos, un niño de 5 años detenido en Mineápolis, la impulsó a centrarse en las familias recluidas en Dilley. Este centro, reabierto el año pasado, ha sido señalado por organizaciones de derechos humanos por supuestas «condiciones inhumanas» y «maltrato rutinario», acusaciones que tanto la empresa operadora, CoreCivic, como el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han negado.

Revkin descubrió que los detenidos podían recibir fondos en cuentas personales dentro de los centros, lo que le permitió canalizar sus donaciones. Su primer depósito fue de 50 dólares para una familia con un bebé de dos meses con una infección respiratoria. Actualmente, calcula que su organización cubre las necesidades de alrededor del 80% de los detenidos en Dilley, gracias a donaciones recibidas, incluyendo una campaña del Día de la Madre.

Los fondos se utilizan para adquirir agua embotellada, cereales, sopas, champú, golosinas, cuadernos y pinturas. Kristin Etter, abogada del Texas Immigration Law Council, describió a Revkin como un «hada madrina», destacando la importancia fundamental de su apoyo.

Luis Sánchez y sus cuatro hijos salieron de Dilley el 1 de julio, tras casi tres meses de detención. Guardó parte del dinero recibido para comprar los boletos de regreso a su ciudad de origen. La ayuda de Revkin también se extendió tras su liberación, apoyándolos con alimentos y útiles escolares mientras se reincorporaban a su vida.

CoreCivic, por su parte, afirma que el centro ofrece tres comidas nutritivas al día, agua limpia, artículos de higiene y otros servicios, y que está sujeto a supervisión e inspecciones. El DHS mantiene una postura similar, garantizando que los detenidos reciben lo necesario y tienen acceso a teléfonos.

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