Los precios de los conciertos en México han experimentado un aumento significativo, llegando a alcanzar hasta los 10 mil pesos por evento, una cifra considerablemente mayor a los 2 mil pesos que costaba en promedio una presentación en palenques antes de la pandemia de COVID-19.
La industria musical mexicana ha transitado por una transformación profunda durante y después de la crisis sanitaria. Si bien el sector fue duramente golpeado inicialmente, muchos artistas encontraron rutas alternas para la promoción y generación de ingresos. Géneros como el regional mexicano, en particular, lograron fortalecer su posición en el mercado.
Según Diego Sosa, organizador y representante de 3M Booking, la pandemia impulsó a los artistas a «sacar muchas cosas que tenían guardadas». Además, se adaptaron a modelos de negocio como conciertos virtuales y suscripciones digitales, que resultaron «un buen negocio» si se alcanzaba un porcentaje significativo de la audiencia. La creación de contenido y la interacción constante en redes sociales durante este periodo también abrieron nuevas oportunidades.
Este nuevo panorama del mercado de conciertos refleja el desafío y la notable capacidad de adaptación que ha demostrado la industria musical en México ante las adversidades recientes.