La NASA alista el lanzamiento del Telescopio Espacial Roman, una maravilla tecnológica con orígenes insospechados
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha fijado para el próximo domingo 30 de agosto el lanzamiento del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman. El despegue está programado para las 7:26 a.m. (hora del Este de Estados Unidos) desde el Complejo de Lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy de Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX.
Este observatorio de nueva generación está diseñado para abordar algunas de las preguntas más profundas sobre el cosmos, incluyendo la naturaleza de la energía oscura y la materia oscura, la caracterización de exoplanetas, el mapeo de miles de millones de galaxias y el estudio de agujeros negros. El Roman, que llevará el nombre de la primera astrónoma jefa de la NASA, promete una visión infrarroja excepcionalmente nítida y un campo de visión 100 veces mayor que el del Telescopio Espacial Hubble.
Lo que distingue al Telescopio Roman es el origen de una parte fundamental de su tecnología. Su Conjunto de Telescopio Óptico (Optical Telescope Assembly), que alberga su espejo primario y otros componentes cruciales, tiene sus raíces en partes de antiguos satélites espía. En 1999, la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) de Estados Unidos inició el programa «Future Imagery Architecture» para desarrollar nuevos satélites espía. Sin embargo, tras enfrentar sobrecostos y retrasos, el proyecto fue cancelado en 2005. Años después, en 2012, la NRO donó a la NASA dos telescopios espaciales que no llegaron a ser utilizados. Estos dispositivos, con ópticas comparables a las del Hubble, representaron una oportunidad significativa para la NASA, especialmente en el contexto del desarrollo del Roman, conocido entonces como WFIRST, que fue propuesto como una prioridad alta en el sector de la astronomía.
Aunque la reutilización de este hardware de espionaje trajo consigo beneficios como la disponibilidad de componentes de alta calidad a un costo potencialmente menor, también implicó desafíos. El equipo del Roman tuvo que reemplazar la electrónica que la NRO había retirado y adaptarse a la documentación, que contenía secciones completas censuradas. A pesar de estas peculiaridades, la misión se ha mantenido en gran medida dentro de los plazos y presupuestos establecidos, algo notable para un proyecto de esta envergadura.
La cobertura del lanzamiento por parte de la NASA comenzará a las 6:20 a.m. del 30 de agosto y se transmitirá en vivo a través de diversas plataformas, incluyendo nasa.gov/live. La cobertura incluirá conferencias de prensa y sesiones informativas con científicos y directivos de la agencia. Tras su despliegue, el Roman viajará al segundo punto de Lagrange Sol-Tierra (L2), a un millón de millas de la Tierra. Se espera que la misión principal dure cinco años, con el objetivo de operar una década, y todos los datos científicos generados serán de acceso público.
