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Un hijo propio: La perturbadora historia real detrás del docudrama de Netflix que explora la presión maternal

La plataforma de streaming Netflix estrena este jueves «Un hijo propio», un docudrama dirigido por la chilena Maite Alberdi que aborda el estremecedor caso real de Eleonor Alejandra Marín Mendoza, una joven mexicana que en 2009 fingió un embarazo y terminó secuestrando a una bebé recién nacida.

El caso, que conmocionó a México, narra la historia de Marín Mendoza, entonces de 26 años, quien en su afán por ser madre y tras sufrir tres abortos espontáneos, decidió ocultar la pérdida de su tercer bebé a su esposo, Arturo, y a su familia. Bajo una intensa presión social y psicológica por cumplir el rol de madre, Ale, como es conocida, comenzó a comer en exceso para simular un embarazo avanzado y manipuló su historial médico al trabajar en el departamento de obstetricia del Hospital General de la Ciudad de México.

Según la versión de Marín Mendoza, durante su falso embarazo conoció en el hospital a Mayra Navarro Vega, una joven embarazada que supuestamente se ofreció a entregarle a su bebé. Sin embargo, la directora Maite Alberdi presenta ambas perspectivas, y Mayra Navarro refuta categóricamente esta versión, declarando que Alejandra se hizo pasar por trabajadora social y que su bebé fue sustraído mientras ella se recuperaba en el hospital tras el parto.

«Un hijo propio» no sigue el formato tradicional del género ‘true crime’. La primera mitad del filme se centra en una recreación estilizada de la versión de los hechos de Marín Mendoza, utilizando una estética de «cuento de hadas» con tonos pastel para reflejar su deseo y fantasía. Posteriormente, el documental da voz a la verdadera Eleonor Alejandra Marín Mendoza, quien actualmente cumple una condena de 13 años de prisión por secuestro, a la víctima Mayra Navarro Vega, al esposo de Ale, Arturo, quien fue absuelto tras dos años de investigación, y a otros involucrados como la psicóloga forense y la jueza del caso.

La directora Maite Alberdi, nominada al Oscar por «El agente topo», busca con esta obra examinar las presiones sociales sobre la maternidad y la salud mental. «¿Por qué alguien sentiría la necesidad de fingir un embarazo?», se pregunta Alberdi, señalando que, si bien Alejandra cometió un delito, también es víctima de un sistema y de expectativas familiares que la orillaron a tomar decisiones extremas.

«En México y América Latina existe una enorme presión para que las mujeres sean madres», señala la psicóloga Norma Romero Sánchez, quien evaluó a Marín Mendoza. «Vivía una fantasía como mecanismo de defensa ante una realidad muy dolorosa», agrega, explicando que Marín Mendoza tenía pocos recursos para afrontar situaciones conflictivas y tendía a disociarse de la realidad.

Tras su liberación en enero de 2022, Eleonor Alejandra Marín Mendoza ha declarado que asume «el hecho de no ser madre» y que su deseo inicial estaba más ligado a «complacer a los demás». «Hay mucho más por lo que vivir», concluye.

La película también pone de manifiesto la falla en el sistema de salud, que no brindó la atención necesaria a Marín Mendoza tras sus abortos espontáneos. «El sistema le falló», afirma la jueza del caso, cuestionando si la sociedad ha pagado su deuda con ella a través de su encarcelamiento.

El caso de «Un hijo propio» se ha convertido en un reflejo de las complejas realidades que enfrentan muchas mujeres ante las expectativas sociales, el deseo de maternidad y la falta de apoyo. La bebé secuestrada, Katya Valentina, ya es una joven adulta, y Mayra Navarro ha hecho su vida junto a su hija.

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