
El Senado de la República ha aprobado una reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) que incluye una exención del límite de deducciones fiscales para las gasolineras y las armadoras automotrices. Esta modificación, que busca dar un trato diferenciado a estos dos sectores, ahora deberá ser revisada y validada por la Cámara de Diputados.
La reforma, impulsada por el Senador Emmanuel Reyes Carmona en conjunto con Ignacio Mier Velazco, coordinador de la bancada de Morena, introduce un nuevo mecanismo de control fiscal para evitar la reducción artificial de impuestos por parte de grandes empresas. Sin embargo, se optó por exceptuar a las armadoras y ensambladoras de vehículos que operan bajo el régimen de depósito fiscal, equiparándolas al tratamiento de las maquiladoras. De igual manera, se incluyó a las empresas y estaciones de servicio dedicadas a la venta de gasolina y diésel con permisos vigentes.
El Senador Reyes Carmona argumentó que la industria automotriz aporta cerca del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y el 20% del PIB manufacturero, por lo que mantener la certeza tributaria es crucial para fortalecer la posición de México en las cadenas globales de suministro y salvaguardar miles de empleos en estados con alta presencia automotriz.
En el caso del sector gasolinero, la exención tiene como objetivo prevenir distorsiones que puedan impactar negativamente en los precios finales de la gasolina regular y el diésel. La norma, no obstante, mantiene las restricciones para combatir la evasión fiscal en otras áreas.
Adicionalmente, la reforma eleva el límite de ingresos para que las personas físicas puedan tributar en el Régimen Simplificado de Confianza, pasando de 3.5 a 5 millones de pesos anuales, con el fin de incluir a un mayor número de micronegocios. Para las personas morales, el límite de ingresos se incrementa de 35 a 50 millones de pesos para acceder a este régimen simplificado, permitiendo que aquellas con menor capacidad económica continúen con un esquema fiscal más accesible.


