Mundo

Fed sube tasas de interés ante inflación persistente; el mercado reacciona con cautela

La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos anunció un alza en su tasa de interés objetivo, la primera desde 2023, en un esfuerzo por combatir la inflación persistente que ha afectado a la economía estadounidense durante años. La decisión, aunque esperada por los mercados, generó cautela y llevó a la caída de los índices bursátiles.

Bajo la dirección del presidente Kevin Warsh, nombrado por el expresidente Donald Trump, la Fed reconoció la necesidad de actuar ante el incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro y la inflación galopante, que ha sido exacerbada por el conflicto en Irán y sus repercusiones en los precios del petróleo. «La inflación está demasiado alta y lo ha estado por demasiado tiempo», declaró Warsh en conferencia de prensa tras el anuncio.

La medida busca fortalecer la credibilidad de la Fed en su mandato dual de controlar la inflación y el desempleo. «Se trata de asegurar la estabilidad de precios, lo que puede significar que el crecimiento económico sostenible y duradero pueda continuar por más tiempo», afirmó Warsh, argumentando que los consumidores se beneficiarán de precios más bajos y un mayor gasto, impulsando así el crecimiento.

Sin embargo, algunos economistas, como los de Goldman Sachs, habían calificado la medida como «débil», argumentando que la economía no estaba sobrecalentada y que las presiones inflacionarias se debían principalmente a choques de oferta, como los altos precios de la energía, que se corregirían solos con el fin de los conflictos.

La Fed se encuentra en una encrucijada. Si bien la subida de tasas es una herramienta poderosa contra la inflación, también conlleva el riesgo de desacelerar la economía y afectar el mercado laboral. «La Fed no puede controlar los precios de la energía», señaló Michael Pearce, economista jefe para EE.UU. en Oxford Economics, «pero el riesgo es que tasas de interés más altas comiencen a debilitar el mercado laboral».

La determinación de Warsh de enfrentar la inflación, incluso si eso va en contra de la postura del actual gobierno, ha sido interpretada como una señal de que la Fed está dispuesta a «hacer lo que sea necesario» para controlar los precios. Esta postura hawkish de Warsh, quien señaló la posibilidad de futuras alzas, contrastó con los pronósticos iniciales de la Fed sobre un número limitado de incrementos para 2026 y ninguno para 2027, lo que generó inquietud entre los inversores.

Analistas como Chris Zaccarelli, de Northlight Asset Management, describen la situación como «la Fed arrinconada», mientras que Karen Manna, estratega de renta fija en Federated Hermes, considera que el mercado de bonos ha estado «liderando a la Fed en lugar de al revés». El mercado de bonos, descrito como «el matón definitivo» por su poder e influencia, parece haber dictado el curso de acción de la Fed en esta ocasión.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba