El aroma a historia se respira en Milwaukee. Este viernes, el American Family Field será testigo del Juego 1 de la Serie Mundial entre los Brewers y los Rays, un duelo que no solo definirá al campeón, sino que también marca el fin de una espera de décadas para la franquicia de Wisconsin.
Para los empleados veteranos de los Brewers, el camino ha sido largo y lleno de altibajos. Figuras como Jim Bathey, quien lleva 35 años en el departamento de ventas de boletos y vendió cacahuates en el Juego 5 de la Serie Mundial de 1982, o Dan Larrea, vicepresidente de viajes y operaciones de clubhouse con 30 años en el club, han vivido la evolución del equipo. Tom Flanagan, actual director de Ligas Menores, inició como batboy en los años 90 y ahora ve el fruto de su labor. Tony Migliaccio, apodado «El Cuidador» por su longevidad en el club desde 1978, también ha esperado este momento.
En el montículo, la expectación se centra en el joven as de los Brewers, Jacob Misiorowski. A sus 24 años, Misiorowski, líder de la temporada regular en ERA, ponches y WHIP, enfrentará la presión de iniciar el juego más importante. «Sé que Tampa Bay va a hacer lo mismo que los Padres y Dodgers, van a batear foul muchas pelotas. Tengo que apegarme a mis fortalezas y atacar la zona», comentó el pitcher.
Por su parte, los Rays sorprendieron al designar a Nick Martinez como su abridor para el Juego 1, dejando a su as Drew Rasmussen para el Juego 2. Martinez, quien tuvo una temporada estelar y fue All-Star por primera vez, se mostró confiado: «Es emocionante. Confío en quien sea que suba al montículo. Mi trabajo es sacar la mayor cantidad de outs posible y mantenernos en el juego».
Este encuentro tiene tintes históricos. Será la primera Serie Mundial en el American Family Field, aunque no la primera en Milwaukee, recordando las gestas de los Braves de 1957 y los propios Brewers de 1982. La ciudad revive la euforia de hace 44 años, cuando el legendario Hank Aaron conectó su último jonrón en el County Stadium.
Previo al duelo, las leyendas de los Brewers engalanarán el diamante. Robin Yount y el ex dueño y comisionado Allan H. «Bud» Selig lanzarán la primera bola en el Juego 1, mientras que Paul Molitor hará lo propio en el Juego 2, ambos pilares del equipo subcampeón de 1982.
La Serie Mundial promete ser un enfrentamiento estratégico, con ambos equipos mostrando habilidades de «small ball» que recuerdan a épocas pasadas, pero con la potencia de lanzadores como Misiorowski que rompen el molde. La ciudad de Milwaukee, junto a sus fieles aficionados, se prepara para celebrar, o al menos, para vivir un capítulo inolvidable en la historia de los Brewers.
